Alexandra Castañeda – Ortodoncista

“Cuando estuve lista, apareció esta gran amiga y ahora maestra, que me enseñó, desde el primer día, quién soy en realidad, qué quiero, y cómo obtenerlo.

Pero… lo más importante de esta experiencia enriquecedora -tanto a nivel espiritual como racional-, es que me enseñó a ser mejor persona. A partir de ahí, todo lo que he recibio ha sido ganancia.” 

Antonia Gaviria – Estudiante

“Conocí a María Paulina debido a un momento muy bajo en mi vida. Inicié el proceso siendo una persona triste, con problemas en todo, y rabia todo el tiempo. En general, con desánimo hacia la vida. Pau me sacó del hueco emocional en el que estaba. Me abrazó cuando necesitaba cariño, me empujó para trabajar en ser mejor, y me enseñó a soñar.

Al principio me parecieron un poco extrañas sus estrategias, pero aún así lo intenté, buscando mejorar. A medida que fui avanzando, fui sintiéndome mejor… Más feliz. Empecé a vivir con más energía. Fue difícil a veces, pero valió la pena.

Ahora que terminé el proceso, lo único que puedo decir es gracias. ¡Muchas gracias!”